
1º No consumirás en vano.
Quien tiene estilo, compra bien y lo integra.
2º No olvidarás la tradición, ni unos mínimos conocimientos de moda.
La ropa tiene que ser funcional, duradera, pero con una base de tradición, bien hecha y con buenos tejidos.
3º No llevarás el logo por fuera y serás discreto/a.
La personalidad esta por encima de la firma.
4º No serás fashión-victim y adaptarás las tendencias.
Es estilo implica conocerse, acoplar la moda a tu personalidad, con lo que te sientes bien y te da seguridad y adecuarlo a la ocasión. La clave es conseguir una fórmula con la que sentirse cómodo y de vez en cuando, sorprenderte y sorprender pero sin traicionarte.
5º Matizarás, dosificarás y administrarás con sabiduría.
La gente con estilo se viste para si misma. Recargarse demasiado suele estar reñido con un estilo actual.
6º No copiarás.
La gente con estilo va por libre. Tienen un toque personal, un aspecto, unos gustos, una manera de hacer, de presentarse a los demás y de verse a si misma. Tiene que ser algo que salga de dentro, tiene que estar muy pegado a tu personalidad.
7º Mezclarás con acierto.
El estilo no es algo innato, se desarrolla y cultiva según tus vivencias. Hay que encontrar con lo que te encuentres cómodo e identificado y que sea más funcional para la vida que llevas.
8º No seguirás a las celebrities a ciegas.
9º Seguirás el protocolo, al menos cuando la ocasión lo exija.
10º Consumirás con inteligencia y placer.
El estilo es una ecuación del interés y el criterio. Si tienes interés en algo lo llevas a tu terreno y desarrollas tu criterio.